Ana Rovetta ganó la partida más difícil, al cáncer de mama

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Octubre es especial para las mujeres, ya que es el mes de lucha contra el cáncer de mama. Ana Margarita Rovetta es esposa de Julio López, quienes siempre estuvieron vinculados al ajedrez.

“Hace cuarenta años que estoy junto a Julio. Lo acompañé siempre donde participó. El ajedrez es parte de nuestra vida, nuestros hijos también jugaron ajedrez, ahora ya están grandes pero salieron campeones intercolegiales” arrancó contando Ana.

Segundos después en diálogo con Hurra Gurises nos confió “yo tuve cáncer de mama, estuvimos en Buenos Aires seis meses, mi marido me acompañó muchísimo, durante dos o tres años dejó el ajedrez para estar a mi lado. Como yo lo acompañé siempre en todos sus eventos dejó todo y estuvo conmigo. Es su vida el ajedrez, ahora estuvimos en Pinamar, con los adultos mayores, después viajó a Mar del Plata a los Evita donde les fue muy bien junto a sus alumnos. Se dedicó siempre al ajedrez y al periodismo”.

Rovetta siguió hablándonos de lo duro que fue ganarle al cáncer “la verdad que fue una lucha larga, hace muchos años, tenía 37 cuando tuve el problema, la verdad que fue duro alejarme de mis hijos bastante tiempo, me costó mucho a mí y a la familia, los niños eran chicos todavía. Julio me acompañó muchísimo y bueno gracias a Dios hoy estoy bien y feliz. Fui muy constante, hice todo lo que los médicos me decían, los controles cumplí siempre. La familia es lo importante que te acompaña en todo, el entorno es fundamental. Seis meses fuera de casa, ahí mis hermanos, mi suegra, cuñados, se turnaban de buscarlos y traerlos. Es importante no solo para esta enfermedad sino para todas en general, el refugio en la familia”.

Por último la concepcionera recomendó “las chicas tienen que tomar conciencia desde los 16 en adelante hacerse controles cuando sentís que algo no está bien, acercarte al doctor, es muy importante la prevención cuando el problema recién empieza lo superas en cualquier tipo de cáncer. Hay que tomar conciencia y hacerse los controles”. No es poca cosa, Ana Rovetta, ganó la partida más importante de su vida, al cáncer de mama.

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